Patricia, según mi fuente del Harper’s Bazaar, ha sido escogida para diseñar los zapatos que llevará la nueva actriz (aun secreta) que interpretará a Barbarella en la nueva versión del film que saldrá en 2018. ¿ Cómo hizo para ganar semejante contrato?

Patricia, según mi fuente del Harper’s Bazaar, ha sido escogida para diseñar los zapatos que llevará la nueva actriz (aun secreta) que interpretará a Barbarella en la nueva versión del film que saldrá en 2018. ¿ Cómo hizo para ganar semejante contrato? Hace algunos años, un tipo gracioso y delirante, un artista, entró a la tienda de la calle Beaurepaire. Pensé en seguida que estaba perdido. Pero de hecho no lo estaba, vino porque adoró nuestra vitrina atípica y nuestros modelos maravillosos. Se extendió en elogios sobre mis modelos fantásticos " más bellos los unos que los otros ". Llegó hacia las dos de la tarde y nos quedamos hablando hasta más allá de la medianoche. Verdaderamente nos divertimos. Y bueno el hombre en cuestión no era nada más ni nada menos que Christopher Doyle. Célebre director de fotografía que iluminó las películas de Wong Kar Wai, de Zhang Yimou, de Gus Van Sant, para citarle sólo algunas. Al terminar nuestra velada, se regresó a California. No tuve más noticias, como si esa tarde fabulosa jamás hubiese existido. Y finalmente un día, hace algunas semanas, recibo una llamada telefónica en inglés. Pero un inglés del demonio, que va muy rápido. No entendí mayor cosa. Me pasaron a otra mujer que hablaba francés. Pero igual, un francés súper speed con un acento incomprensible.  

¿ Y entonces cómo terminó su asunto?

Colgué el teléfono. Pensé que era una mala broma. Cuando de pronto encontré un e-mail que pude leer con tiempo y sobre todo que pude entender. De hecho era una diseñadora de vestuario de la Paramount que me llamaba de parte de Christopher. Había visitado mi e-shop, había adorado mis modelos y quería a toda costa utilizarlos para una película. Me propuso Fast and Furious.

¿ Oh si? ¿ Cuál? ¿ La última?

Creo. ¿ De esos sacan tres o cuatro al año no? Total dije en seguida que no. No quería hacer parte de una superproducción en la cual no habrían tenido cabida ni mi palabra ni mi opinión.

   Hace algunos años, un tipo gracioso y delirante, un artista, entró a la tienda de la calle Beaurepaire. Pensé en seguida que estaba perdido. Pero de hecho no lo estaba, vino porque adoró nuestra vitrina atípica y nuestros modelos maravillosos. Se extendió en elogios sobre mis modelos fantásticos " más bellos los unos que los otros ". Llegó hacia las dos de la tarde y nos quedamos hablando hasta más allá de la medianoche. Verdaderamente nos divertimos. Y bueno el hombre en cuestión no era nada más ni nada menos que Christopher Doyle. Célebre director de fotografía que iluminó las películas de Wong Kar Wai, de Zhang Yimou, de Gus Van Sant, para citarle sólo algunas. Al terminar nuestra velada, se regresó a California. No tuve más noticias, como si esa tarde fabulosa jamás hubiese existido. Y finalmente un día, hace algunas semanas, recibo una llamada telefónica en inglés. Pero un inglés del demonio, que va muy rápido. No entendí mayor cosa. Me pasaron a otra mujer que hablaba francés. Pero igual, un francés súper speed con un acento incomprensible.  
¿ Declinó la propuesta? Es un tanto arriesgado de su parte. No, hay que saber lo que se quiere. No me gustan los autos. Me aburren y los encuentro inapropiados para mi universo. Habría podido cerrarle definitivamente las puertas a Hollywood. Puertas que jamás procuré abrir por cierto. Pienso por el contrario que se debe siempre reafirmar con vigor lo que se es. Fast and Furios no era lo mío y lo hice saber. Hubo un pequeño momento de inercia, pero ya ve, después de un tiempo de reflexión, esta mujer volvió a mi con un proyecto que era más adaptado a lo mío, a mi mundo, a mis deseos. ¡ Y pues Barbarella! Exactamente. Y le puedo decir que esta vez no vacilé ni un segundo. Barbarella, la original, es una película que adoro, que me hace reír, soñar. Una verdadera película de cine, a pesar de su lado un tanto ordinario. Pero a mi modo de ver esto muestra un poco de libertad. ¿ No le da temor que la nueva versión sea un poco más restringida? ¿ Más convencional? Es totalmente factible. Es nuestra época que lo quiere así. Pero puedo decirle que en cambio en términos de vestuario, será mucho más delirante y mucho más trabajada que la versión original. Y pues es un honor aparecer en los créditos de lo que debería ser un súper film. ¿ Otros proyectos cinematográficos? Parecería que mis modelos gustan para los remakes, pues estoy en negociaciones para Gremlins. ¡ Ya veremos!

Declaraciones recogidas por Vladimir Chahine para el diario La Pravda ©¿ Declinó la propuesta? Es un tanto arriesgado de su parte. No, hay que saber lo que se quiere. No me gustan los autos. Me aburren y los encuentro inapropiados para mi universo.   Habría podido cerrarle definitivamente las puertas a Hollywood. Puertas que jamás procuré abrir por cierto. Pienso por el contrario que se debe siempre reafirmar con vigor lo que se es. Fast and Furios no era lo mío y lo hice saber. Hubo un pequeño momento de inercia, pero ya ve, después de un tiempo de reflexión, esta mujer volvió a mi con un proyecto que era más adaptado a lo mío, a mi mundo, a mis deseos.   ¡ Y pues Barbarella! Exactamente. Y le puedo decir que esta vez no vacilé ni un segundo. Barbarella, la original, es una película que adoro, que me hace reír, soñar. Una verdadera película de cine, a pesar de su lado un tanto ordinario. Pero a mi modo de ver esto muestra un poco de libertad.   ¿ No le da temor que la nueva versión sea un poco más restringida? ¿ Más convencional? Es totalmente factible. Es nuestra época que lo quiere así. Pero puedo decirle que en cambio en términos de vestuario, será mucho más delirante y mucho más trabajada que la versión original. Y pues es un honor aparecer en los créditos de lo que debería ser un súper film.   ¿ Otros proyectos cinematográficos? Parecería que mis modelos gustan para los remakes, pues estoy en negociaciones para Gremlins. ¡ Ya veremos!

Declaraciones recogidas por Vladimir Chahine para el diario La Pravda ©

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