Laurent buenos días y gracias por responder a mis preguntas en el bar del Hotel Lutétia que reabrió sus puertas hace poco tiempo. Laurent siento que bajo su caparazón en titanio existe un corazón de porcelana, ¿está de acuerdo con mi análisis?

Querido Bernard es completamente justo, pues desde mi temprana edad estuve confrontado a situaciones familiares un poco complicadas.

¿ Sus padres eran severos?

Digamos que comparado con ellos, la Guerra de Vietnam era Disneyland Paris.

 Es justamente lo que percibí en usted, esa determinación feroz para buscar la luz.

Efectivamente y así es como conocí a Patricia.

Maravilloso, ¿ podría hablarnos sobre su encuentro?

Es muy vago. Había bebido mucho aquel día. Era la primera vez que me iba sin mis padres de vacaciones. Tenía exactamente dieciocho años. Fue en Cullera, en la región de Valencia.

Increíble, esto se sitúa apenas a una hora y media en coche del lugar en donde fabrican sus zapatos, en la provincia de Alicante. Qué coincidencia Laurent.   Sí completamente. En fin, estaba en una discoteca con mis amigos cuando veo a una rubia sola, contorsionándose como una loca sobre una barra, algo así como el antepasado del pole dance. La invitamos a unirse a nuestra mesa. Era verdaderamente agradable y hermosa, y como yo era el más interesante de la banda, pasamos el resto de la noche juntos. Pero hacia las dos de la mañana llegó un tipo a quien le salía una espuma blanca de los labios. Llevaba de los cabellos a los dos mancancanes de la entrada de la disco. Analizó la sala como pasándola por rayos X y Patricia a penas tuvo tiempo de esconderse. Era su padre.

¿ Y qué pasó luego? ¿ Podría contarnos?

Pues bien, vociferó culpando a todo el mundo y puso el lugar patas arriba, metió a su hija en una furgoneta y la mandó interna a Irán durante un año.

En aquella época Facebook, Tinder e incluso Internet no existían. ¿ Cómo hizo para reencontrarla?

Había tenido tiempo de decirme donde vivía. Entonces, todos los fines de semana, me plantaba abajo de su casa esperando que regresara de Teherán. Y un día, el milagro se produjo, volvió enturbantada para terminar sus estudios en Paris. En cuanto vi la vía libre fui a su encuentro para refrescarle la memoria, pero es como si todo se hubiese borrado. La decepción de que no me hubiera reconocido después de mi larga espera fue total. Entonces decidí robarle un beso.

Et que s'est-il passé ensuite ? Vous pourriez nous raconter ? Eh bien il prit tout le monde à partie, retourna l'endroit et embarqua sa fille dans une fourgonnette direction l'Iran pour une année en internat. A l'époque Facebook, Tinder et même Internet n'existaient pas. Comment avez-vous fait pour vous retrouver ? Elle avait eu le temps de me dire où elle habitait. Alors, tous les week-end, j'allais l'attendre en bas de chez elle en espérant qu'elle rentre de Téhéran. Et puis un jour, le miracle se produisit, elle revint, elle revint enrubannée d'Iran et faire sa terminale. Dès que la voie fut libre, je suis allé à sa rencontre me rappeler à sa mémoire. Mais c'est comme si elle avait été effacée. J'étais très déçu qu'après tant d'attente, elle ne m'ait reconnu. Alors je lui ai volé un baiser.

Et là c'est la révélation, n'est-ce pas ?

Eh bien oui, comme si ma salive l'avait réveillée, révélée. Elle est sortie de sa torpeur et m'a fondu dans les bras. Je retrouvais enfin la Patricia de Cullera. Et tous les soirs suivant, j'allais la chercher à la sortie de ses cours en faisant bien attention à ce que son père ne soit pas dans les parages.

Et alors comment avez-vous pu finalement vous marier avec elle ?

Eh bien elle est tombée enceinte.

Ah bon comme ça ? Sans prévenir ?

Ouin j'étais venu la chercher un soir alors qu'elle prétendait aller chez sa cousine. Nous avons fait l'aller retour Paris-Deauville. Mais pour moi ce fut un aller simple vers la paternité.

Vous avez regretté devenir père ? A l'époque non, maintenant oui (rires). Et alors cette grande aventure qu'est la chaussure, est-ce que vous pourriez nous en raconter un peu plus ? Qu'est ce qui vous a mis le pied à l'étrier ? Faut savoir que moi je me destinais à être courir automobile. J'avais fait mes gammes au karting du Jardin d'Acclimatation et comme mes parents avaient vu que j'avais un bon potentiel, ils ont tout de suite couper court à mes rêves.  ¿ Y allí fue la revelación, no? Sí, es como si mi saliva la hubiera despertado, revelado. Salió de su letargo y se fundió en mis brazos. Recobraba por fin a la Patricia de Cullera. Y desde ese día, cada tarde iba a buscarla a la salida del colegio, pero claro, tenia cuidado de que su padre no estuviera en los parajes. ¿ Y cómo logró finalmente casarse con ella? Pues bien… quedó embarazada. ¿ Así no más? ¿ Sin avisar? Sí, había ido a buscarla una tarde diciéndole que la llevaba a donde su prima. Hicimos la ida y vuelta Paris-Deauville, pero para mi resultó ser una ida simple hacia la paternidad. ¿ Lamentó hacerse padre? En aquella época no, ahora sí (risas).  
¿ Podría contarnos un poco sobre esta gran aventura del calzado? ¿ Qué lo introdujo a este mundo? Hay que saber que mi destino eran las carreras de automóvil. Había hecho mis primero pinitos en la pista de karts del Jardin d’Acclimatation en Paris y como mis padres habían visto que tenía un buen potencial, en seguida pusieron un freno a mis sueños. ¿ Pero ya tenía esta pasión incrustada en el cuerpo? Sí, me gustaba lo bello. Mi padre ganaba bien su vida cuando yo era joven. Tengo entendido que su padre era El Duque de Boulogne. Efectivamente, el verdadero, el primero fue él. Había construido más de cincuenta edificios en Boulogne, a las afueras de Paris. Y luego el juego, el alcohol lo derrumbaron. ¿ Y es en ese momento que aparece el calzado? Yo tenía veinte años, debía trabajar rápidamente para ocuparme de mi familia con Patricia, entramos a la vida activa y desde entonces no nos hemos separado un solo día. ¿ Y el trabajo en familia entonces, qué tal es? Es un placer cada día desde luego. Somos un poco el Javier Bardem y la Penélope Cruz del calzado. Entonces desde luego los periódicos de farándula están siempre detrás de nosotros. Pero es el precio que debemos pagar por la vida que escogimos. Laurent, una última pregunta antes de su cuarto gin-tonic, ¿ tendría algún consejo para los hombres que están en la sombra de sus mujeres para ayudarles a realizar sus sueños? ¿Para aquellos que recorren este camino tomando el riesgo de perderse? Pues hombre, que sean ellos mismos. Que sean conscientes de que se realizarán en su próximo karma.  

 

Entrevista realizada por Bertrand Pivot.

* Agradecimientos a todo el equipo del Lutétia, que fue súper kawaï con nosotros 2 - Love eterno.

 Et alors cette grande aventure qu'est la chaussure, est-ce que vous pourriez nous en raconter un peu plus ? Qu'est ce qui vous a mis le pied à l'étrier ? Faut savoir que moi je me destinais à être coureur automobile. J'avais fait mes gammes au karting du Jardin d'Acclimatation et comme mes parents avaient vu que j'avais un bon potentiel, ils ont tout de suite couper court à mes rêves.   Mais vous aviez déjà cette passion présente ? Chevillée au corps ? Oui j'aimais bien le beau. Mon père gagnait bien sa vie quand j'étais jeune.   D'ailleurs c'était lui le Duc de Boulogne. Effectivement, le vrai, le premier c'était lui. Il avait fait construire près d'une cinquantaine d'immeubles là-bas. Et puis le jeu, l'alcool l'ont fait un peu sombrer. Il n'avait plus pied.   D'où l'apparition dans la chaussure ? J'avais vingt ans, fallait travailler rapidement pour m'occuper de ma famille alors avec Patricia, nous sommes rentrés dans la vie active et depuis nous ne nous sommes plus quittés.   Et le travail en famille alors ? C'est comment ?  C'est un plaisir de tous les jours bien entendu. Nous sommes un peu les Javier Bardem et Penelope Cruz de la chaussure. Alors bien entendu les journaux people sont toujours derrière nous. Mais C'est le prix à payer pour la vie que nous avons choisie.   Laurent, une dernière question avant que vous preniez votre quatrième gin-tonic, vous auriez un conseil à donner à tous les hommes qui se mettent derrière leurs femmes pour les aider à réaliser leurs rêves ? Quitte à se perdre en chemin ? Les mecs, soyez vous mêmes. Vous vous réaliserez lors de votre prochain karma.  

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