Llegó nuevamente el momento tan esperado de dar inicio a este famoso mejor festival del mundo, que a pesar de una muy dura competencia, seguirá siendo para nosotros el más brillante y el más deseado. Antes de cada inauguración, cada director, cada productor se apresura para acabar su película, con la esperanza de que sea seleccionada oficialmente o en paralelo.

Al final los cupos son limitados y parecerían estar eternamente prometidos a los mismos realizadores. Ken Loach vuelve por decimotercera vez este año. Innombrables son igualmente las participaciones de Almodóvar, de Assayas, de Dardenne. También son infinitas las polémicas, las selecciones demasiado prudentes, la gente que no tiene nada que hacer allí, los colados que pululan, y todos aquellos que quisieran reemplazar a Thierry Frémaux.  Al final los cupos son limitados y parecerían estar eternamente prometidos a los mismos realizadores. Ken Loach vuelve por decimotercera vez este año. Innombrables son igualmente las participaciones de Almodóvar, de Assayas, de Dardenne. También son infinitas las polémicas, las selecciones demasiado prudentes, la gente que no tiene nada que hacer allí, los colados que pululan, y todos aquellos que quisieran reemplazar a Thierry Frémaux. Podremos desde luego reprochar este año un festival demasiado masculino, invitando sólo a directores hombres y relegando las realizadoras a festivales reservados para las mujeres. Es una lástima y sobre todo recurrente, pues a pesar de varias observaciones en este sentido durante festivales pasados, parecería que la evolución de las mentalidades toma demasiado tiempo. Podríamos contentarnos, tranquilizarnos al comprobar que la mayoría de las películas de este año son historias de mujeres. No es lo ideal, pero por lo menos nos evita tener la impresión de asistir a un combate de lucha libre.

Sin embargo, a pesar de una rutina bien instalada, una escenografía ya conocida, Cannes será siempre un acontecimiento importante y esperado, y más interesante que la Euro Copa de Fútbol que llega justo después.

  El Festival es importante y esencial porque, en medio de esta algarabía que parece desviarnos de su interés principal, existe allí una verdadera magia que perfora y arrolla con todo. Una magia vinculada al séptimo arte. Porque además de su Mercado de la Película, de sus estrellitas de cine, de su farandulilla en vitrina, la esencia del Festival es crear, compartir emociones, invitar a un cine que no se ve todos los días. El Festival de Cannes tiende a la diversidad, a la pluralidad, al descubrimiento e invita a la emoción, a la provocación, a la reflexión.   Se trata de una burbuja que les permite a algunos descubrir nuevos autores, sobre todo en las secciones paralelas, y a otros deleitarse con las últimas películas de sus directores favoritos. Muchos se quejan de los mismos realizadores que son invitados cada año, personalmente siempre estoy impaciente por descubrir los nuevos Jarmush, Lynch, Dolan, Nichols, Cronenberg, Campion.   Un festival exitoso, es como una colección: hace falta una base, clásicos, básicos y luego alrededor hay que saber proponer novedad, sorprender, alegrar, maravillar. Siempre poner el placer en el centro de la vida.   Patricia    

El Festival es importante y esencial porque, en medio de esta algarabía que parece desviarnos de su interés principal, existe allí una verdadera magia que perfora y arrolla con todo. Una magia vinculada al séptimo arte. Porque además de su Mercado de la Película, de sus estrellitas de cine, de su farandulilla en vitrina, la esencia del Festival es crear, compartir emociones, invitar a un cine que no se ve todos los días. El Festival de Cannes tiende a la diversidad, a la pluralidad, al descubrimiento e invita a la emoción, a la provocación, a la reflexión.

    Se trata de una burbuja que les permite a algunos descubrir nuevos autores, sobre todo en las secciones paralelas, y a otros deleitarse con las últimas películas de sus directores favoritos. Muchos se quejan de los mismos realizadores que son invitados cada año, personalmente siempre estoy impaciente por descubrir los nuevos Jarmush, Lynch, Dolan, Nichols, Cronenberg, Campion.   Un festival exitoso, es como una colección: hace falta una base, clásicos, básicos y luego alrededor hay que saber proponer novedad, sorprender, alegrar, maravillar. Siempre poner el placer en el centro de la vida.       Patricia    

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